CENTRO CULTURAL TEMPLO DE S MARCOS y ARCHIVO MUNICIPAL DE TOLEDO
1999


El proyecto presenta tres actuaciones claras y distintas enlazadas entre sí. Una primera consistente en la consolidación de la ruina del edificio de la iglesia para evitar su derrumbe.
Una segunda intervención para la rehabilitación del edificio de la iglesia y adecuarlo a su nuevo uso de Centro Cultural y Exposiciones, con todos los servicios inherentes al mismo.
Una tercera, de nueva planta para albergar el Archivo Municipal de Toledo, con depósitos de documentos y salas de investigadores. Todas ellas debían estar encadenadas formando parte de un conjunto, con la configuración de patios privados y plaza pública.

De esta manera los restos del pasado intentan convivir con la nueva arquitectura .

Durante la construcción, fueron muchas las denuncias y las voces que protestaron por la utilización del hormigón en una ciudad patrimonio de la humanidad. Pensamos que el hormigón es intemporal, lo utilizaron los romanos, los árabes y en nuestros días sigue siendo actual. Pero este muro, debía entonar en los dorados de Toledo , y se consiguió mediante colorantes naturales embebidos en su masa, y así resultó un hormigón de color. Se cuidó de forma especial la tabla de madera de los encofrados, y a veces el encofrado se realizó mediante elementos de gruesos chapones de acero que quedaron perdidos formando embocaduras de huecos y linternas.

Y por eso la entrada a través del patio de los restos arqueológicos se hace ligera, intentando dar una respuesta natural a un requerimiento cultural, surge como el último estrato de las capas de la Historia permitiendo ver los anteriores. 
Por eso el archivo se modifica cuando aparece un horno romano y un aljibe árabe, que lejos de taparlos se descubren, justificando formas, luces y recursos arquitectónicos, entendemos de gran belleza, porque son verdad.
Algo parecido ocurre en la intervención de la rehabilitación del edificio de la iglesia, el acceso vuelve a flotar entre las fábricas de un gran aljibe, o los ascensores se hacen transparentes para valorar el descubrimiento de la primitiva fachada.


Por último debemos insistir que una intervención de este tipo deja muchas intenciones en el camino, que intuidas se ignoran por falta de fuerzas y apoyos, y que al final, cuando se medita se hace cierto aquello de Ortega de " Toda realidad que se ignora prepara su venganza".